«Voy a seguir trabajando, no quitaré el pie del I Distrito»: Paulina Viana Gómez

«Voy a seguir trabajando, no quitaré el pie del I Distrito»: Paulina Viana Gómez

Por Rafael Gómez Chi

Paulina Viana Gómez abre la persiana y muestra al cronista la vista desde el tercer piso, donde tiene sus oficinas en el recinto del Poder Legislativo. No es la vista del millón de dólares, pero puedes divisar en el horizonte la estela de Animaya.

Una de las diputadas más jóvenes que han tenido las legislaturas, conversa con el cronista que, curioso, pregunta por su futuro político mientras da sorbitos a una Coca Cola clásica, como dirían los estadounidenses.

—¿Y en política? ¿Con el partido?

—En política, pues estamos en período electoral.

—¿Qué quiere Paulina?

—Paulina Viana.. pues vamos a seguir trabajando, no vamos a quitar el pie del Distrito I, vamos a seguir recorriendo todas las calles, visitando a las personas que nos permitan ingresar a sus hogares, que nos tengan la confianza de hacerlo y pues dar todo de nosotros.

Viste de azul, usa lentes de sol y un bolso discreto. La oficina es demasiado minimalista. A diferencia de otros legisladores y legisladoras que el cronista ha visto en el ir y venir de casi tres décadas, Paulina tiene la oficina casi vacía, apenas unas cuantas cosas, documentos, pero nada de afectos personales. Las únicas fotografías que tiene cuelgan en el vestíbulo en el que sonríe su asistente Haddla Memeri Alcocer. Obviamente, en las fotos aparece Mauricio Vila Dosal.

—Ya estamos en el tercer año de gestión, ¿qué planes tienes?

—Seguir trabajando. No nos queda de otra. Soy una de las diputadas más jóvenes de aquí del Congreso y debo poner el ejemplo de trabajo, uno que pueda marcar la diferencia entre un antes y un después y eso es lo que quiero hacer desde la Comisión de Arte y Cultura.

—¿Haz regresado al Distrito?

—Ese es uno de los compromisos que tuve desde que estaba en campaña. No nada más llegué y te pedí el voto y me fui y no me volviste a ver, porque era uno de los reclamos de la gente, en cada puerta que tocaba, que bueno que te conocí porque nunca vas a regresar y yo decía que no. Me he dado a la tarea de regresar.

—Y también aclararle a la gente cuál es la labor de un diputado o diputada porque a veces la confunden…

—-Hay trabajo de gestión, de apoyo a la ciudadanía, de orientación, porque hay cosas que no nos competen a nosotros, sino que hay que canalizarlos. A veces confunden el trabajo de un legislador con el del Ejecutivo, ahí hemos hecho conciencia ciudadana que es informarlos, decirles cuáles son mis competencias, pero en este es otra la autoridad. Si hay manera de canalizarlo de darle un empujoncito, lo hacemos y luego que ellos continúen con el trámite.

En tribuna, su más reciente exposición fue un punto de acuerdo aprobado por la legislatura para hacer un exhorto a la Secretaría de Cultura, al Instituto Nacional de Bellas Artes y a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público en el que pidió piso parejo para que todos los creadores culturales tengan acceso al Estímulo Fiscal para las Artes (Efiartes).

—¿Cuál es la situación con eso?

—El problema que tiene el estímulo fiscal es que se confunde con lo que es un donativo o un patrocinio. Es completamente diferente, está en el artículo 190 de la Ley del Impuesto sobre la Renta y en reuniones que tuvimos con los creadores es que piden piso parejo, tener acceso y que de una u otra manera los contribuyentes que son las empresas tengan claro qué es el panorama de lo que piden.

Además, Paulina sostiene que una de las cosas que no están en las reglas de operación es que es el mismo creador cultural el que tiene que buscar un patrocinador y explicarle y convencerlo, entonces el problema que hay es que no saben con quien hablar, quieren ir con una empresa porque sienten que les interesa, pero con quien hablan. Y se presta a confusiones.

—¿Se presta a cosas como que sólo quieren bajar lana?

—Y en unas declaraciones que hizo el secretario de Hacienda es que él mismo reconoce que había una mafia de intermediarios que sí saben qué puertas tocas y que tiene que tener el proyecto para que le digan sí al estímulo fiscal.

—Es decir, ¿que el apoyo sea directo al creador?

—Que al menos tengan todos los contribuyentes la disponibilidad de ver la gama de productos que hay. Productos culturales. Incluso si se pueden conocer por Entidad y por título de que se está dando, no solamente que le compren la idea a los famosos intermediarios, sino que puedan ver otra gama.

Paulina señala que “ahora que estamos en período de pandemia uno de los sectores más golpeados es el de la cultura, porque tenemos durante varios meses todo cerrado. Obviamente implica centros culturales, actores, actrices, músicos, bailarines, creadores o artistas visuales que de eso viven y que han estado en situaciones complicadas”.

Finaliza la entrevista mientras el cronista desciende en el elevador Otis sólo recuerda la vista de la oficina de la diputada. No es del millón de dólares pero al menos no ve el cerro de basura del lado de Susulá, piensa y el clinc de la campanilla anuncia que ha llegado a su destino.