Por Redacción
México, 16 de marzo de 2026. – La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) realizará un paro nacional de 72 horas del 18 al 20 de marzo en 20 estados del país. Miles de maestros suspenderán labores para exigir la abrogación de la ley del Issste 2007 y la ley Usicamm que regula la carrera magisterial. En la Ciudad de México se instalará un plantón en el Zócalo tras una marcha del Ángel de la Independencia.
Pedro Hernández Morales, secretario general de la sección 9 del magisterio disidente, indicó en entrevista que 80 por ciento de la base participará en acciones estatales y 20 por ciento se concentrará en la capital. El dirigente destacó que la respuesta será más amplia que en años anteriores. Contingentes de Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Ciudad de México encabezarán la movilización central.
La jornada inicia el 18 de marzo con una conferencia de prensa en el Ángel de la Independencia seguida de marcha hacia el Zócalo donde se establece el plantón. Los maestros demandan diálogo con la presidenta Claudia Sheinbaum y dependencias federales para retomar negociaciones a través de la Comisión Nacional Única de Negociación. Se prepararon durante meses con un plan de acción que incluye protestas en todo el país y plantones estatales en Oaxaca, Guerrero y Chiapas.
La CNTE también acordó visitas de cortesía a embajadas por la tarde del 18 de marzo para rechazar el genocidio en Palestina y la guerra en Medio Oriente impulsada por Estados Unidos e Israel. Por la noche se instala la Asamblea Nacional Representativa permanente. Los profesores buscan diálogo con legisladores para impulsar la abrogación de la ley del Issste 2007 que afecta a 3.5 millones de derechohabientes; solo 750 mil permanecen protegidos por el transitorio 10 y para 2034 la mayoría enfrentará cuentas individualizadas con pensiones bajas.
Hernández Morales exhortó a sindicatos y trabajadores a unirse a las protestas por la defensa de una seguridad social que garantice servicios de salud y pensiones dignas. La Jornada Nacional de Lucha busca presionar al gobierno federal para resolver las demandas centrales.