De Ana Rosa Payán a Joaquín Díaz Mena y Raúl Paz, las disputas por las candidaturas han dejado rupturas con consecuencias electorales. El pronunciamiento de Renán Barrera vuelve a abrir esa historia.
Por Rafael Gómez Chi
Mérida, Yucatán a 25 de agosto de 2026.- Las acusaciones de imposiciones en el PAN de Yucatán no comenzaron con Renán Barrera. Durante más de dos décadas, dirigentes y militantes han cuestionado procesos que primero se presentan como ejercicios democráticos y después terminan resueltos mediante encuestas, acuerdos o designaciones.
No todo acuerdo puede considerarse una imposición. Tampoco toda inconformidad demuestra que un proceso haya sido irregular. Sin embargo, cuando la misma acusación aparece en distintas generaciones y algunos de sus protagonistas terminan fuera del partido, deja de ser un asunto de pasillo.
Ana Rosa Payán y una ruptura que marcó al PAN
En 2001, Patricio Patrón Laviada fue candidato a gobernador y Ana Rosa Payán Cervera regresó como candidata a la alcaldía de Mérida. Ambos ganaron sus respectivas elecciones.
En los pasillos del panismo circuló durante años una versión: que la candidatura de Payán había sido una especie de “premio” para evitar un “berrinche” después de la definición de Patricio Patrón. No existe un documento que compruebe ese supuesto acuerdo. Debe entenderse como una versión de la política interna de aquellos años, no como un hecho acreditado.
La ruptura comprobable ocurrió en 2007. Payán compitió por la candidatura a la gubernatura contra Xavier Abreu Sierra, denunció la intervención del gobierno de Patricio Patrón e impugnó el resultado.
El Comité Ejecutivo Nacional rechazó su recurso por 21 votos contra 17. Ana Rosa Payán decidió entonces abandonar el partido donde había construido la mayor parte de su trayectoria.
Aquel episodio mostró que una candidatura puede resolver una elección interna y, al mismo tiempo, abrir una fractura política.
Renán Barrera: elecciones y acuerdos
No todas las candidaturas de Renán Barrera fueron resultado de una designación. En 2012 ganó una elección interna frente a Beatriz Zavala Peniche. Obtuvo mil 906 votos contra mil 711. El resultado fue informado por la Comisión Electoral del PAN.
Su regreso como candidato a la alcaldía de Mérida en 2018 siguió otro método. Después de negociaciones entre los grupos panistas, fue presentado como precandidato de unidad.
En 2023, el Comité Ejecutivo Nacional intervino para definir a Renán como candidato a gobernador y colocar a Cecilia Patrón en la ruta por la alcaldía de Mérida. La dirigencia presentó los resultados de un sondeo ante una mesa política y los participantes aceptaron el acuerdo. Así se construyó la candidatura panista para 2024.
La trayectoria de Renán permite observar los distintos métodos utilizados por el PAN: elecciones entre militantes, encuestas y candidaturas de unidad. Por eso su pronunciamiento actual debe escucharse como la posición de alguien que conoce desde dentro la operación del partido.
Mauricio Vila y la salida de Joaquín Díaz Mena
Mauricio Vila Dosal avanzó de manera continua dentro del PAN: diputado local en 2012, alcalde de Mérida en 2015, gobernador en 2018 y senador en 2024.
Para la elección de 2018, el Consejo Estatal solicitó utilizar el método de designación. El Comité Ejecutivo Nacional realizó valoraciones y promovió un acuerdo alrededor de Vila. La dirigencia explicó que buscaba construir una candidatura de consenso.
La siguiente disputa fue por la candidatura al Senado. La Comisión Permanente eligió a Raúl Paz Alonzo. Joaquín Díaz Mena, quien también buscaba ese espacio, calificó la decisión como una “imposición de los cuates”.
Díaz Mena dejó posteriormente Acción Nacional, se incorporó a Morena y compitió por la gubernatura en 2018. Seis años después volvió a ser candidato y derrotó a Renán Barrera.
Una sola candidatura no explica todo lo ocurrido después. Pero aquella decisión interna contribuyó a la salida de un militante que finalmente encabezó la alternancia desde otro partido.
Raúl Paz también cambió de partido
Raúl Paz recibió diferentes oportunidades dentro del PAN. Fue diputado federal, diputado local, coordinador parlamentario, dirigente estatal y senador.
En septiembre de 2022 dejó la bancada panista y se incorporó a Morena. Mario Delgado le dio la bienvenida y lo nombró enlace con el sector empresarial. El cambio de partido fue anunciado el 20 de septiembre de 2022.
Su salida fue distinta a la de Ana Rosa Payán y Joaquín Díaz Mena, pero forma parte de la misma historia: figuras formadas o impulsadas por Acción Nacional que terminaron recorriendo otra ruta política.
Renán se queda, pero cuestiona a la dirigencia
Renán Barrera anunció que presentará su renuncia al Comité Ejecutivo Nacional encabezado por Jorge Romero. También aclaró que permanecerá como militante del PAN.
El exalcalde manifestó su desacuerdo con la conducción nacional y anticipó que las candidaturas de 2027 en Yucatán podrían quedar bajo la influencia de los grupos de Mauricio Vila y Cecilia Patrón.
La dirigencia estatal respondió que no existe una crisis interna y señaló que continuará trabajando en la reorganización del partido. Cecilia Patrón evitó participar en la confrontación. Los mensajes y las respuestas fueron recopilados por La Jornada Maya.
No existen elementos para asegurar que Renán seguirá el camino de quienes abandonaron Acción Nacional. Él mismo ha dicho que no se irá. Su mensaje debe entenderse, hasta ahora, como un llamado para revisar la forma en que el partido tomará sus próximas decisiones.
Raúl Paz abre las puertas de Morena
Horas después del pronunciamiento, Raúl Paz publicó un mensaje dirigido a los panistas. Afirmó conocer la sensación de que el partido donde se creció ya no representa a algunos de sus militantes.
También consideró que la postura de Renán no es un “chisme de pasillo”, sino un síntoma de algo que otros panistas ya sentían. Después respaldó al gobierno de Joaquín Díaz Mena y cerró con una invitación: “Aquí las puertas están abiertas para quien quiera sumar”.
Paz aprovechó el mismo mensaje para promover el Plan Bienestar Metropolitano. El Congreso aprobó un financiamiento por hasta mil 562 millones de pesos para ese programa con 31 votos a favor y tres en contra. La votación fue informada por el Congreso de Yucatán.
La lectura política es evidente: Morena observa las diferencias internas del PAN y busca acercarse a quienes ya no encuentran representación dentro de ese partido. Lo hizo antes con Joaquín Díaz Mena y con el propio Raúl Paz.
Las imposiciones en el PAN de Yucatán no necesariamente se encuentran detrás de cada candidatura o de cada salida. Pero las acusaciones se han repetido lo suficiente para que la dirigencia no pueda tratarlas como casos aislados.
El problema no es que los panistas discutan. El problema aparece cuando no existen reglas capaces de generar confianza entre quienes ganan y quienes quedan fuera.
Renán ha dicho que permanecerá en el PAN. Su postura representa una oportunidad para que el partido revise sus procesos antes de que otra diferencia interna termine convertida en una nueva ruptura.
Los partidos no se fracturan porque alguien levante la voz. Se fracturan cuando nadie decide escuchar.
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