Por Redacción
Sinaloa, Yucatán, 30 de enero de 2026.- El gobierno federal envió ayer a miles de militares al norte del país como parte de una estrategia de seguridad pública para hacer frente a la ola de violencia en Sinaloa. Un total de mil 600 elementos del Ejército Mexicano, entre ellos 90 integrantes de fuerzas especiales, fueron movilizados a Culiacán y Mazatlán tras los recientes atentados registrados en la entidad.
Los efectivos fueron trasladados a bordo de cuatro aviones militares y se sumarán a las labores de combate al narcotráfico, así como a tareas de prevención, vigilancia y patrullaje en la región. El despliegue busca contribuir al restablecimiento de la calma en un estado que enfrenta un clima persistente de violencia e inseguridad.
Las autoridades esperan que la presencia militar ayude a recuperar la tranquilidad en Sinaloa y garantice la seguridad de la población civil. El operativo representa una de las movilizaciones más significativas en la región en los últimos meses.