La seguridad de Yucatán no es un capricho; es necesaria

marzo 21, 2025

Por Redacción

Mérida, Yucatán, 21 de marzo de 2025.- En un contexto donde los titulares nacionales nos recuerdan a diario la difícil situación de seguridad en varias partes del país, es inevitable preguntarnos: ¿Qué pasaría si Yucatán viviera una realidad similar? Imagínate un Yucatán donde la delincuencia organizada sobrepasa las capacidades de las autoridades, y el miedo se adueña de las calles.

En el norte del país, y en algunas zonas del sur, la violencia y el crimen han alterado la cotidianidad. Vecinos ya no pueden salir a la puerta de su casa sin temer ser testigos o víctimas de un enfrentamiento armado. Las caminatas por la mañana para comprar la tradicional cochinita o lechón pueden verse interrumpidas por un cuerpo tirado en la calle, un doloroso recordatorio de la inseguridad que acecha incluso a las comunidades más tranquilas.

Este panorama, aunque lejano para muchos, es el que algunas voces en Yucatán empiezan a imaginar, en medio de las quejas que surgen ante acciones de seguridad implementadas por las autoridades. Los retenes, las inspecciones de rutina, e incluso los alcoholímetros, que a menudo son malinterpretados como invasiones a la privacidad, son en realidad herramientas legales que garantizan la seguridad pública. ¿Qué pasaría si dejáramos de implementarlas? ¿Nos arriesgaríamos a perder lo que nos ha caracterizado durante años?

Las quejas sobre estas medidas de seguridad, fundamentadas en las leyes del estado, son válidas en un entorno democrático, pero no debemos perder de vista el objetivo principal: la paz y la tranquilidad que hasta ahora han sido sinónimo de Yucatán. Es fundamental reconocer que esas acciones de seguridad no son un capricho, sino una necesidad para proteger a los ciudadanos. Sin ellas, el estado podría ver transformada su realidad, y las preocupaciones sobre la seguridad se convertirían en un reto cotidiano.

Hoy, las cifras oficiales muestran que Yucatán sigue siendo un referente de seguridad a nivel nacional. A pesar de algunos episodios aislados, como los conflictos que a veces se desatan en marchas o protestas, la entidad mantiene una relativa calma que es cada vez más apreciada por los habitantes. Esa tranquilidad es, sin lugar a dudas, uno de los mayores logros de nuestra sociedad y de las políticas de seguridad implementadas.

Es hora de reflexionar sobre lo que tenemos y lo que podría perderse si no valoramos las medidas preventivas y la importancia de la seguridad. Yucatán no debe esperar a ver reflejadas en su territorio las realidades de otros estados para comprender que la seguridad no es un derecho adquirido, sino un bien que debe ser cuidado y mantenido. Mantener la paz es una tarea constante, y depende de cada uno de nosotros exigir que las autoridades sigan cumpliendo su función de velar por el bienestar colectivo.

En conclusión, la tranquilidad de Yucatán es un bien invaluable que merece nuestra protección y compromiso. No dejemos que los pequeños inconvenientes de hoy se conviertan en una amenaza para la paz de mañana. Juntos podemos seguir construyendo un Yucatán seguro para todos.

El Cronista Yucatán

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El Cronista Yucatán es un esfuerzo periodístico enfocado a contribuir a la opinión pública en temas que atañen a la política y a la cultura, principalmente.

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