¿Leandro Espinosa candidato de Morena a la Alcaldía de Mérida?

¿Leandro Espinosa candidato de Morena a la Alcaldía de Mérida?

Por Rafael Gómez Chi

Militantes auténticos y de la vieja guardia del Movimiento de Regeneración Nacional señalaron al ex priísta Leandro Espinosa Romero anda muy movido en el seno de Morena buscando la candidatura para la Alcaldía de Mérida luego de haber fracasado como operador político del PRI.

El ex secretario técnico del Consejo Político Estatal del PRI traicionó en plena campaña del 2018 a Víctor Caballero Durán y ahora también se le ha visto muy cercano a la senadora Verónica Camino Farjat.

Luego de su salida del tricolor Espinosa Romero ha sabido vender sus espejitos a otros partidos políticos. En el momento de su traición al tricolor la noticia tuvo un impacto muy mediático, aunque en círculos políticos priístas quizá fue lo mejor que les pudo haber pasado.

Los fracasos de este personaje datan de la elección del 2015, cuando no supo o no pudo o no se le dio la gana de armar una estructura electoral que garantice el triunfo de los entonces candidatos a diputados federales Pablo Gamboa Míner y Francisco Torres Rivas.

El escándalo ocurrió en el PRI. Resulta que el día de la elección de 2015 en la casilla donde iba a votar el Gobernador Rolando Zapata Bello no había representante del PRI, cosa que enojó mucho al entonces titular del Ejecutivo y máximo jefe político del Estado en su momento.

En el ABC de la política eso es muy grave porque impacta como fichas de dominó, primero en el ánimo de los tricolores y luego enciende los focos rojos porque si no hay lo más mínimo en una casilla como en la que vota el Gobernador, que es de tu partido, qué puedes esperar en las demás.

Recuérdese que Torres Rivas y Gamboa Míner pudieron defender sus triunfos porque ellos mismos se dieron a la tarea de armar su propia estructura al margen de la del partido. Torres Rivas pasó las de Caín para defender su victoria en el polémico cuarto distrito electoral federal para el PRI.

Leandro Espinosa, el de la camisa a cuadritos, antes de las puñaladas traperas en el PRI

Espinosa Romero se fue en el 2018 a Morena. Le alzó la mano en campaña a Joaquín Díaz Mena, quien en dos ocasiones ha perdido la Gubernatura. En el 2018 los morenistas triunfaron en Mérida debido al arrastre que traía Andrés Manuel López Obrador, que fue un fenómeno de masas electorales como no se había visto antes.

Y los números lo reflejan. Andrés Manuel ganó con muchos votos, pero no así el candidato a Gobernador ni la persona que postularon para Mérida. Aunque Espinosa Romero fue a ofrecer sus servicios como operador político y experto en temas electorales, se puede afirmar sin lugar a dudas que fracasó.

Y el año pasado tuvo otro sonoro fracaso. Intentó lograr el registro de Redes Sociales Progresistas (RSP) en Yucatán pero no lo consiguió. En efecto, en diciembre del año pasado manejó la logística de la asamblea de Redes Sociales Progresistas en el Foro GNP, para la cual se contrataron 193 autobuses y 150 taxis colectivos, a fin de acarrear gente de colonias de Mérida y otros municipios.

También contactó a líderes de varias organizaciones a cambio de unos buenos pesos para movilizar a la gente. Varios medios de comunicación denunciaron que para lograr el número de afiliados en el estado para celebrar su asamblea constitutiva recurrió al acarreo y la compra de credenciales de elector.

Pero como no le pagaron a todos varias personas que acudieron a la asamblea denunciaron que no les pagaron los mil pesos que les ofrecieron. Espinosa Romero se fue del PRI para operar en otros partidos, pero mantiene sus vínculos con políticos de ese partido, pues presume de que colaboró de manera cercana con los gobiernos del tricolor de 2007 a 2018.

Cabe anotar que Redes Sociales Progresistas tuvo severos problemas con el tema del financiamiento para la conformación como partido político y su registro sólo se debió a que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación encontró un huequito legal para pasar por alto el tema del dinero, pues así conviene a la cuarta transformación que dicen que se lleva a cabo en el país.